El retorno de una leyenda: nuevo Honda NSX

El nuevo Honda NSX, creado específicamente para ofrecer una «nueva experiencia deportiva» (NSX: New Sports eXperience), llegará a Europa a partir de otoño de 2016. Gracias a su innovadora estrategia de gestión total del flujo aerodinámico, consigue una óptima refrigeración de los componentes y un excelente rendimiento aerodinámico, además de contribuir a un estilo más dinámico.




El nuevo Honda NSX se posiciona en el segmento de los superdeportivos y desafía los convencionalismos sobre este tipo de vehículos. Cuenta con unas proporciones clásicas de perfil afilado y ancho, combinadas con unas superficies modernas y atractivas, un diseño frontal agresivo y unas ópticas traseras que recuerdan a las del NSX original.

Este nuevo superdeportivo híbrido tiene un motor DOHC de seis cilindros y dos turbocompresores montado longitudinalmente, que se combina con una transmisión de doble embrague (DCT) y nueve velocidades, desarrollada específicamente para este modelo. Además, incorpora un motor eléctrico que aplica el par directamente al cigüeñal para una mayor potencia, que se transmite de forma inmediata a las ruedas traseras.


Para superar el desafío de conseguir los ambiciosos objetivos de rendimiento, diseño estructural innovador y estilo espectacular, marcados como meta, los ingenieros de Honda tuvieron que reinventar completamente la ingeniería de este moderno superdeportivo. Gracias a la “gestión total del flujo aerodinámico” se ha conseguido alcanzar unos niveles superiores de carga aerodinámica, minimizar la resistencia y mejorar la adherencia, la estabilidad y el equilibrio.

Por un lado, la morfología y las proporciones de las superficies, las rejillas de admisión y los orificios de expulsión, se han concebido para reducir la resistencia aerodinámica, generar carga aerodinámica, maximizar la refrigeración y disipar el calor no deseado de forma eficiente. Al generar una carga aerodinámica aproximadamente tres veces mayor en la parte trasera con respecto a la parte delantera del coche, se consigue una distribución óptima de la carga aerodinámica tanto para una conducción de alto rendimiento como para una conducción normal del día a día.



El flujo de aire que se genera a través de la parte delantera del coche circula por vías de salida cuidadosamente optimizadas, y después, este aire se manipula deliberadamente al expulsarse con el fin de conseguir un patrón de flujo hacia abajo predeterminado para que el aire entre por los sistemas de admisión del motor, situado en posición central.

Por otro lado, para ofrecer un control térmico aún más eficiente, necesario para su conjunto propulsor híbrido, cuenta con siete fuentes de calor principales: el motor V6 y 3,5 litros, dos turbocompresores, la transmisión de doble embrague (DCT) de nueve velocidades, la Unidad de Distribución de Energía y los dos motores integrados en la Unidad de Doble Motor. El flujo aerodinámico se controla por medio de 10 intercambiadores térmicos distintos, el aire circula por encima del techo y por la luna de la puerta trasera hacia abajo, se recoge y se dirige hacia el refrigerador del embrague de la transmisión, contribuyendo a la refrigeración del vano motor.


Este enfoque y todas estas características convierten a este modelo en un superdeportivo único en su especie, que define, a la perfección, la «nueva experiencia deportiva» del NSX. 


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