Prueba de carretera del Hyundai Tucson 2015.

Hoy en Tested Cars, traemos un coche que está dando mucho que hablar. Un SUV renovado cuyo nombre ha vuelto desde que desapareciera por el año 2010. Con un diseño llamativo, Hyundai ha llevado a cabo una mezcla de deportividad y versatilidad bastante clara. Bienvenidos a la prueba del nuevo Hyundai Tucson.


Gama de motores del nuevo Hyundai Tucson.


Para los motores de gasolina:

-El primero de los motores de gasolina es el 1.6 GDi. Este motor posee una mecánica de 4 cilindros en línea, 16 válvulas y 131 CV siendo el máximo régimen de estos a 6300 rpm y con un par motor de 160.83 Nm totales a 4850 rpm. Este motor homologa un consumo medio de 6.3 l/100 km según el fabricante.


-El segundo es el motor de la unidad de la prueba, un 1.6 TGDi. En este caso, la mecánica sigue siendo la misma pero incorporando un turbocompresor que es capaz de elevar la potencia del Hyundai Tucson hasta los 177 CV generados a unas tempranas 5500 rpm y desarrollando un par motor de 265 Nm entre 1500 y 4500 rpm. Una cifra muy baja que permite un desarrollo en cambios largos muy generoso. En este caso, el consumo que homologa la marca es de 7,5 l/100km.


Para los motores diésel:

-En cuanto a los motores diésel encontramos un motor 1.7 CRDi de 4 cilindros en línea y turbocompresor con una potencia máxima de 115 CV alcanzados a 4000 rpm y un par motor de 280 Nm de máximo que nos llega entre 1250 y 2500 rpm. Para este motor diésel, el fabricante nos muestra un consumo de 4.6 l/100km.


-El segundo motor diésel es el 2.0 CRDi turbo con 136 CV de potencia con su punto máximo situado en 4000 rpm y cuyo máximo empuje viene dado entre 1500 y 2500 rpm con una fuerza de 373 Nm. Este motor tiene un consumo medio de 5,5 l/100km.  


- Por último, Hyundai ha puesto un poderoso 2.0 CRDi de 4 cilindros en línea con 184 CV que se entregan a 4000 rpm y un par motor máximo de 400 Nm entre 1750 y 2750 rpm. Este motor homologa un consumo medio de 6,5 l/100km


Prueba de conducción del nuevo Hyundai Tucson:


Dado que nos dirigimos al norte de la isla, comenzamos la prueba por la autopista. Aquí el Hyundai Tucson nos mostró mucho de lo que se espera del rendimiento de este motor en esta carrocería. Nada más salir a la autopista, intentamos alcanzar la velocidad límite, esperando una reacción que se presuponía lenta. Y para nuestra sorpresa, fue todo lo contrario. La reacción del Hyundai Tucson fue rápida y deportiva. Salvo por la altura, nos daba la sensación de estar conduciendo un turismo. Nos enfrentamos a una cuesta en la autopista en sexta velocidad y a una velocidad de 100 km/h para adelantar, tuvimos que reducir a quinta para obtener una reacción segura.  


El sonido del motor al revolucionarlo, lejos de ser molesto, resultó muy comedido pero deportivo para los que nos gusta un coche que tenga un poquito de corazón.


Una vez en la zona llana de la autopista, y al tener que exigir menos al motor, éste se vuelve silencioso y suave, pudiendo adelantar con facilidad y ganar velocidad sin necesidad de reducir marchas, ya que el turbo reduce bastante el tiempo de reacción del motor. Esto implica que, con la fuerza del motor y un buen tacto a la hora de acelerar, conseguiremos una buena media de consumo que en nuestro caso fue de 9.5 l/100km.


Por carretera, nos encontramos con un comportamiento muy satisfactorio. Las ayudas a la conducción, como el Start&Stop y el Auto Hold  acompañadas de un rendimiento que no necesita revolucionarse para afrontar cualquier cuesta o situación inesperada hacen una combinación perfecta para que la experiencia dentro de la cuidad sea más que buena.


Además los espejos retrovisores, tanto laterales como interior nos muestran una gran parte del vehículo que también posee sensores de aparcamiento perimetrales para que nuestros movimientos sean precisos y sin sustos. Y para esto, también encontramos que la cámara de marcha atrás se encuentra ubicada, a falta de pantalla central a color, en el espejo retrovisor, que destina una parte de su extensión a este fin.


El consumo durante esta prueba de carretera fue de unos 7.3 l/100Km. 


A su vez, la experiencia de conducción en cuanto a confort es muy buena. Los asientos se encuentran a una altura bastante óptima para controlar el frontal del coche y, combinando la comodidad de los asientos delanteros, la accesibilidad a todos los mandos, ya sea desde el volante o desde la consola central y el tacto de la dirección y suspensión, crean una ambiente propicio para cualquier tipo de viaje.


Por último, la habitabilidad de las plazas traseras, cuando en las delanteras viaja gente alta, es muy buena. El Tucson se muestra espacioso y cómodo en todas las posiciones tanto para disfrutar de la conducción como para dejarnos llevar a cualquier lugar.

Visión exterior del Hyundai Tucson.


EL nuevo Hyundai Tucson ha sufrido una transformación desde que desapareció bastante radical. En la parte frontal impera un largo y recto capo con los faros alargados y en ángulo. La parrilla, integrada bajo el capó y visible por el lateral interno de los faros, nos hace recordar a ciertos toques de los Audi modernos. En la parte baja de la defensa, encontramos los faros de niebla, las luces LED de conducción diurna. Los bajos, más susceptibles a roces, son de plástico negro con acabado satinado.


En los laterales, observamos que los pasos de rueda también traen acabado en plástico negro, voluminosos y con una línea que avanza por el lateral hasta la puerta trasera. Los espejos incorporan luz de intermitencia en LED y los cristales avanzan con una línea descendente por el largo de la carrocería hasta la zona trasera, haciendo ver al Hyundai Tucson un poco más agachado y deportivo. Las llantas con radios de centro desplazado, son muy atractivas a la vista.


En la zaga del Hyundai Tucson, tenemos unos faros estrechos y alargados, como los del Hyundai i20 que lo hacen muy deportivo y dinámico y los pasos de rueda acompañan una línea que se adentra en la defensa trasera abrazando los faros de niebla y sirviendo de separación entre la pintura y la zona de plástico. Todo eso, acompañado de un spoiler en la parte superior, cierran un aspecto exterior agresivo, juvenil y muy completo.


Aunque se pueda pensar que las partes plásticas afean el coche, siendo practico, si de vez en cuando nos vamos al monte o a pistas de tierra, no nos dolerá tanto pasar el paño sobre el plástico como lo sería por la chapa.


Visión interior del Hyundai Tucson.

El interior del Hyundai Tucson nos sorprende nada más sentarnos en él Ya que, acaba te de cerrar la puerta, una melodía nos da la bienvenida al interior del habitáculo. 


En el puesto de conducción podemos observar que todos los detalles han sido tratado con mucho esmero para hacer de este Hyundai Tucson un coche del que no cansarnos.


Comenzando la derecha del puesto de conducción, encontramos detalles deportivos como inserciones en color plata acompañando a los aireadores. En el volante encontramos múltiples botones, los cuales nos resultarán difíciles de comprender, pero a medida que vamos entrando en confianza con él vehículos encontramos comodidad en dichos mandos. Justo detrás de este, encontramos el cuadro de mandos. Dos esferas principales con detalles plateados y retro iluminación azul, sello inconfundible de la marca japonesa.


La consola central tiene formas redondeadas que guardan detalles de sofisticación como la pantalla central, que si bien en nuestro modelo no era navegador, nos muestra toda la información necesaria acerca del coche y sus funciones. En la parte baja, un panel negro piano nos marca la entrada a los mandos del climatizador que es bizona en este modelo.


Enfrente de la palanca de cambios, la cual tiene acabado de cuero, se encuentran las conexiones AUX y USB para dispositivos multimedia, y en el lateral de la misma encontramos el modo descenso, el actuador de los sensores de aparcamiento y el control de tracción.


Tanto las costuras como el tejido en el centro del sillón tenían detalles azules en contraste con el resto del coche.


Equipamiento de serie del Hyundai Tucson.

 El equipamiento mas básico para el nuevo Hyundai Tucson, es el denominado Essence. En este equipamiento encontramos llantas de aleación de 16 pulgadas, parrilla y retrovisores del color de la carrocería, cristales oscurecidos, faros con luz de giro, sensor de luz automática y retrovisores con ajuste eléctrico y calefactables.


En el interior encontramos volante y pomo de cuero, siendo el volante regulable en altura, bandeja para el maletero enrollable, asientos con regulación de altura y revestimiento de tela.


En equipamiento tecnológico tenemos conexión AUX y USB para la radio con 6 altavoces, mandos de control en el volante, bluetooth integrado, ordenador de viaje, climatizador manual, elevalunas eléctricos delanteros y traseros, cierre centralizado con mando a distancia, control de crucero y limitador de velocidad y sensor de aparcamiento trasero.


Por ultimo, en cuanto a seguridad, tenemos aibargs delanteros, laterales delanteros, de cortina, control de tracción, control de estabilidad ESP, control de arranque en pendiente, control de descenso de pendientes, control de presión de los neumáticos, start&stop y indicador de conducción eficiente que nos indica como cambiar de manera eficiente.



Como extra podemos incorporar al Hyundai Tucson todo lo que nos podamos imaginar como el techo solar, asientos de cuero, navegador, llantas de mayor tamaño, climatizador bizona, faros led delanteros y traseros y una larga lista de etcéteras.


El precio base desde el que parte el nuevo Hyundai Tucson es de 16.900€, un precio muy competitivo en el mercado de los SUV obteniendo un coche grande y espacioso con un equipamiento bueno.

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